El orgullo es un obstáculo significativo. Isaías 2:11 dice: ?Altivos de ojos y soberbios de corazón?? La desobediencia a la Palabra de Dios, negligencia en la oración y el estudio bíblico, así como la falta de comunión con otros creyentes, todos contribuyen a la distancia espiritual. Hebreos 10:25 nos exhorta: ?no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.? La falta de perdón, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás, crea una barrera entre nosotros y Dios. Mateo 6:14-15 nos enseña: ?Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.?