¿Por qué una escoba, antes útil, se vuelve inútil? Se desgasta, se rompe, se llena de polvo acumulado. De igual manera, nuestra vida espiritual puede perder su eficacia por varias razones. Podemos dejar de nutrir nuestra fe a través de la oración y el estudio de la Palabra de Dios (Hebreos 5:12-14). La falta de comunión con otros creyentes también nos debilita, tal como lo enseña Hebreos 10:24-25: "y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca." La complacencia y el pecado sin confesar también entorpecen nuestra capacidad para servir a Dios y a los demás (1 Juan 1:9).